MACARENA TRIGO
Esto no es un final
Pulpa Editora, 2026
Doy cuerda al deseo pero no lo explico, no lo traduzco ni lo entrecomillo para tranquilidad de nadie. El deseo es una fuerza. Horizontal o vertical. El deseo guía, persigue y constituye. Da forma. No recicla. Cambia. Se acomoda. Y muere. Cuando el deseo muere, se inmola. Pirotécnico perdido dinamita coyunturas y le chupan un huevo los modales. Arde cuando funca y prende. Si la madera verde arruina el gesto heroico, gasolina sobre el tibio.
El deseo no gestiona, desmide.
No satisface, exaspera.
No atiende, malcría.
Desordena y contradice pero hace.
Logra. Ofrece. Arrasa.
Aunque no conquiste.
No confundir con la puta expectativa o el triunfo predecible.
El deseo no se cuenta. Pero siempre se comparte.
**
¿Cómo aguantás sin prender fuego a todo?
Entiendo perfecto a los yankees aferrados al tiro de gracia. Este domingo podría ser final si acá hubiera un revólver. Por ahora mordemos un palito, sirvo whisky y empujo en cada trago la amargura mansa que arrastro a todas partes. Envejecer (también) es darse cuenta de que la cicatriz es un disfraz.
Dejar de sanar.
Morir.
A cada rato con renovado interés.
Celebrar la muerte en vida.
Dejarse de joder.
**
El poema es un giro
a la izquierda, un préstamo
de luz, transfusión
de emergencia, guiño
del breve día.
llamado de atención
sobre el abismo.



